Por
LAUREN WEBER
En vez de esperar a que
el candidato perfecto entre por la puerta, hay
compañías que han decidido educar a su propio personal o adiestrar a empleados
nuevos, quienes pueden carecer de las aptitudes exactas que las empresas
buscaban.
Westinghouse Electric
Co., por ejemplo, ha invertido "decenas de millones" de dólares en
una universidad corporativa diseñada para entrenar a empleados, cuenta Jim Ice,
director de gestión de talento.
La compañía
estadounidense de energía nuclear inicialmente confiaba en contratar personas con experiencia previa en el sector.
Pero prácticamente no se han construido plantas nucleares en Estados Unidos
tras el incidente de Three Mile Island en 1979. "Estábamos trayendo empleados no jerárquicos e incluso gerentes
sin experiencia en la industria", cuenta Ice.
La universidad
corporativa, que comenzó a funcionar en abril de 2010, usa clases por Internet y ejercicios de simulación. Los empleados
toman exámenes o demuestran a los gerentes que han dominado ciertas destrezas,
tales como analizar muestras del aire y realizar pruebas de radiación.
Desde
hace mucho tiempo, las compañías consagran recursos al entrenamiento y
desarrollo, sea internamente o a través de alianzas con universidades o
institutos.
Las
compañías advierten que formar personal con una base sólida en el conocimiento
"es crucial para el futuro", dice Sue Todd,
presidente de la firma de consultoría y capacitación Corporate University
Xchange, cuyos clientes incluyen Caterpillar Inc., Mars Inc. y Raytheon Co. La buena práctica tradicional es gastar 3%
del presupuesto anual en entrenamiento, dice.
Aegis Sciences Corp.,
que realiza servicios de exámenes para la detección de drogas, dice que asigna alrededor de 5% de sus ingresos a
capacitación de empleados.
La compañía
estadounidense, que emplea a unas 570 personas, dice que no puede encontrar
suficientes trabajadores experimentados, por lo que recurre a recientes
graduados en química que tienen preparación en laboratorios universitarios pero
poca o ninguna experiencia en laboratorios profesionales, donde el control de
calidad y la constancia son cruciales.
Aegis por ello adiestra a empleados para extraer ciertos materiales de muestras
de sangre y orina y analizarlos para detectar diversas drogas.
Aunque
los programas de entrenamiento interno tienden a ser más caros y demandan más
trabajo que los realizados en escuelas o con maestros externos, suelen estar
"mucho más ajustados y calibrados para las necesidades de la organización,
independientemente de si es un adiestramiento muy técnico o incluso sobre negociaciones
empresariales", señala Donna Weiss, directora gerente de
Corporate Executive Board.
