Uno
de los aspectos más desalentadoras de buscar empleo es no recibir noticias tras
una entrevista; dejar una mala imagen a un solicitante puede afectar a una
firma al volverse viral rápidamente.
Por: Anne Fisher
Para
muchos candidatos, la parte más desalentadora del proceso de búsqueda de empleo
es pasar por más de una entrevista, y luego no recibir ninguna respuesta.
En
ocasiones, los aspirantes salen de una entrevista sintiendo que les fue de
maravilla, pero pasan días y semanas sin tener noticias. Lo más frustrante del
asunto es cuando están esperando una resolución por parte de una empresa en la
que verdaderamente desean trabajar y, al mismo tiempo, reciben ofertas de otras
empresas que no les interesan tanto.
¿Significa
esto que debas inclinarte por otras opciones ante la falta de respuesta? ¿Qué
sucede cuando llamar o enviar correos electrónicos para reiterar el interés en
el puesto simplemente no funciona?
He
oído estas preguntas constantemente, a veces incluso de personas que han volado
medio país para realizar una ronda de entrevistas y luego no han sabido nada;
ni siquiera un correo electrónico que tomaría 20 segundos en enviar, diciendo
por ejemplo: "Gracias por reunirte con nosotros. El puesto ha sido
cubierto, pero lo tendremos en cuenta para futuras oportunidades", o algo
por el estilo.
El
silencio absoluto es grosero, desconsiderado, y hace que la gente se vuelva
loca. "Está en la naturaleza humana esperar algún tipo de respuesta",
dice Chris Forman, presidente ejecutivo de un sitio de rastreo de aplicaciones
llamado StartWire. "Y cuando los candidatos sienten que una solicitud ha
desaparecido en un agujero negro, especialmente cuando han realizado un
esfuerzo considerable en ella, se exasperan".
Aunque
es desmoralizador para los buscadores de empleo, dejar a la gente colgada es
malo también para las empresas. "La gente de recursos humanos y los
gerentes de contratación están comenzando a darse cuenta de que no permitir que
los candidatos sepan a qué atenerse está dañando la reputación de sus compañías
y sus marcas", dice Forman. Una nueva encuesta de StartWire descubrió que
77% de los solicitantes de empleo tienen una mala imagen de una compañía que los
deja sin noticias, y más de la mitad se niegan a comprar o recomendar los
productos de esa empresa o servicio.
Por
otra parte, el Internet aumenta de manera exponencial la capacidad de los
candidatos descontentos de difundir sus quejas. "Antes de Internet, si una
empresa te trataba vilmente le dirías tal vez a 10 personas al respecto",
dice Forman. "Ahora, puedes publicar tu experiencia en sitios como
Glassdoor.com, Vault.com, y Facebook, y enviar un mensaje en Twitter a todos
sus seguidores. Una experiencia negativa puede volverse viral
rápidamente".
Forman
añade que por lo regular una gran empresa comienza con un promedio de 30
solicitudes por cada vacante, "por lo que si tú contratas 1,000 personas
al año, estás interactuando, para bien o para mal, con cerca de 30,000
candidatos. Y dejar en el aislamiento a 30,000 potenciales clientes, además de
todos sus contactos en línea, no es muy inteligente".
La
ironía es que no tiene por qué ser así, de nuevo, gracias a Internet. En los
últimos cinco años, las empresas más grandes han adoptado sofisticadas
herramientas de reclutamiento basadas en la web, que tienen funciones
incorporadas que mantienen un seguimiento del estado de la aplicación de cada
candidato.
"Estas
características funcionan de la misma manera que, por ejemplo, cuando encargas
un libro en Amazon. El sistema rastrea cuándo sale de la bodega, cuándo entra
en un camión, cuándo está en camino para ser entregado, y demás procesos",
dice Forman. "Así que el problema no es que los empleadores no sepan dónde
se encuentra tu solicitud, cuántas otras personas están en la competencia, o si
el trabajo ha sido ocupado. Lo saben con precisión".
Ellos
simplemente no te lo dicen. La investigación de StartWire muestra que sólo 33%
de las compañías de Fortune 500 comparten cualquier dato que tienen a la mano
con los candidatos, a pesar de que 90% de los solicitantes de empleo
encuestados dijo que recibir retroalimentación haría que su búsqueda de empleo
fuera "menos frustrante", y 96% dijo que sería más probable que
solicitara un trabajo en una empresa en la que sabe que va a estar informado.
"Las empresas que se caracterizan por 'agujeros negros de solicitudes'
pierden potenciales empleados estrella", dice Forman.
Con
todo esto en mente, ¿cuánto tiempo debes esperar antes de concluir que no te
dieron ese trabajo que realmente querías? Como regla general, una vacante de
empleo se mantiene abierta durante unos 45 días. "Así que si sabes cuándo
se abrió la vacante -uno de los muchos tipos de datos que recopila StartWire
entre alrededor de 5,600 empleadores y pone a disposición de sus usuarios-
cuenta 45 días a partir de esa fecha, y si todavía no tienes noticias, puedes
asumir que no lo obtuviste", dice Forman.
Dos
o tres semanas es demasiado pronto para darse por vencido. Pero debes
considerar que otros empleadores que te realizan propuestas no esperarán tanto
para que aceptes sus empleos.
"Debes
comunicarse con la empresa en la que prefieres ser contratado y debes hacerles
saber que tienes otra oferta", aconseja Annie Stevens, socia gerente de la
firma de asesoramiento ejecutivo ClearRock con sede en Boston. "Hazlo ver
como una cortesía para ellos, e invítalos a hacer una contraoferta".
¿Qué
pasa si haces eso y aún así no recibes respuesta? "Si no recibes una contraoferta
en un plazo de dos días", dice Stevens, "toma el otro trabajo y saca
lo mejor que puedas de esa oportunidad".
