Los habitantes de ese país dedican
68% del día a las actividades básicas y al tiempo libre.
Por María Belén Miranda
A pesar del frío y las escasas horas
de luz en invierno, Dinamarca se ha convertido en uno de
los líderes en rankings de calidad de vida. Semanas laborales de sólo 37 horas, bajas tasas de desempleo, salud y
educación gratuitas, son algunas de las cualidades que han hecho del país
nórdico sinónimo de prosperidad y equidad.
Ahora,
el ranking Work-Life Balance, realizado por la Organización para la Cooperación
y el Desarrollo Económico (Ocde), puso a
Dinamarca al frente de esa lista, como el mejor país para vivir y trabajar.
El estudio se basó en tres factores:
duración de la jornada de trabajo, tasa de empleo de mujeres con hijos y tiempo
dedicado al ocio y a la vida personal.
El
estudio analizó la situación de los 34 países que componen la Ocde, entre los
cuales se calculó un promedio de 1.739 horas
anuales dedicadas al trabajo, mientras que disponen de cerca del 64% de cada
día, unas 15 horas, a actividades básicas como comer y dormir y al tiempo
libre. Los daneses, en cambio, utilizan
el 68% de su tiempo diario (16,3 horas) para disfrutar de la vida cotidiana,
del ocio y sus pasatiempos. Las
horas de trabajo en el país nórdico suman 1.563 al año, una cifra que, además,
va en descenso.
El
ranking también midió la tasa de empleo de mujeres con hijos, con el objetivo
de mostrar el balance entre familia y carrera. El reporte arrojó que el 78% de las madres danesas son contratadas
después de que sus hijos comienzan a asistir al colegio, en comparación con el
66% del promedio de los otros países. Además, ellas pueden acceder a un
posnatal de un año, con derecho a seis meses de sueldo completo.
De
acuerdo con los datos del resto de países examinados en el estudio, naciones
como Noruega, Holanda y Finlandia
equilibran de buena forma la vida personal y laboral. Bélgica, que ocupa el
quinto lugar del ranking, es la nación con más tiempo fuera del trabajo (16,6
horas). En cambio, Turquía (el último país del ranking) aparece como el país
con la tasa más baja de madres trabajadoras, con sólo un 24%. Por su parte, Holanda y Suecia son las naciones cuya
población tiene menos horas de trabajo.
Con
un ingreso per cápita de US$ 38.900, una tasa de crecimiento en torno al 1,5% y
una economía basada en la exportación de alimentos y la generación de energías
renovables, el reino de Dinamarca se ha
posicionado, además, como uno de los mejores lugares para hacer negocios, según
la revista Forbes.
Copenhague, la
capital del país, se ha convertido en un referente de cultura y de diseño
arquitectónico, además de ser definida
como la mejor ciudad para vivir de acuerdo con la revista británica Monocles.
Los 5,5 millones de habitantes de
Dinamarca, cuya esperanza de vida es de 78,8 años, gozan de uno de los estados
de bienestar más desarrollados del mundo, gracias al cual tienen educación y
salud gratuitas, el sueldo mínimo más alto de Europa (US$ 44 por hora),
subsidios de vivienda para gente con bajos sueldos y cuentan con múltiples
actividades culturales en espacios públicos. Eso sí, los ciudadanos deben pagar altas tasas de impuestos que llegan
en promedio al 49% de sus ingresos.
Chile se ubica en una
baja posición
Chile
ocupa el puesto número 29 del ranking Work-Life Balance de la Ocde, una
posición baja (de un total de 34 países). Los
chilenos destinan 14,9 horas diarias a su vida personal y todo el tiempo
restante, al trabajo. Pero donde parece estar la clave es en la situación
de las madres trabajadoras. Una vez que los niños empiezan a asistir al
colegio, sólo el 51% de las madres
chilenas vuelve a trabajar, en
comparación con el 66% del promedio de los países de la Ocde. Así, el
estudio determinó que "las mujeres en Chile tienen grandes dificultades
para balancear su carrera y la familia".
Australia
está un lugar más arriba que Chile. Sus habitantes trabajan 1.690 horas anuales
y destinan 15,1 horas a su tiempo libre. Entre las naciones que siguen a Chile
en el ranking destaca Japón. Pese a su
desarrollo económico y social, en el país asiático las mujeres que han tenido
hijos tienen problemas para encontrar nuevamente un trabajo bien pagado y los
japoneses, en general, tienen 14 horas diarias para sus actividades personales.
