La
manera en que te expresas puede influir en la imagen profesional que proyectas
en tu empleo; comunicarte de forma incorrecta afectará tus posibilidades de
crecer en tu carrera, según expertos.
Por: Anne Fisher
Cuando
la manera en que un profesionista habla o se expresa es incorrecta, puede
afectar la percepción que otros colegas tienen de él y sus posibilidades de
avanzar en su carrera profesional.
"Hablar
de manera incorrecta es el equivalente verbal de ir a trabajar con el aspecto
de que te acabas de levantar de la cama", dice la asesora de discursos
ejecutivos Christine K. Jahnke. "Es torpe y, peor aún, distrae la atención
de la gente acerca de tus ideas y tu rendimiento. También puede arruinar tus
posibilidades de alguna vez ser seleccionado para un trabajo en el que estarías
'allá afuera', lidiando con los clientes".
Jahnke
es la presidenta de la firma de asesoría Positive Communications, con sede en
Washington, y ha asesorado a Michelle Obama y a seis gobernadores estatales de
Estados Unidos, así como a ejecutivos de empresas tan diversas como National
Geographic Channel y la NASCAR. Además,
acaba de sacar un nuevo libro: Well-Spoken Woman: Your Guide to Looking and
Sounding Your Best.
Un
inconveniente de hablar de manera informal es que a menudo se terminan las
oraciones con un punto de inflexión hacia arriba, como si fueran preguntas, lo
cual "suena como si estuvieras buscando aprobación en lugar de hacer una
declaración", dice Jahnke. "Hace parecer que careces de confianza en
lo que estás diciendo".
Otra
mala costumbre verbal: hablar salpicando tu discurso con frases repetitivas
como 'este' y '¿sabes?'. La presidenta de Positive Communications cree que la
candidatura al Senado de Carolyn Kennedy en 2008 fracasó en parte debido a sus
apariciones públicas en las que, recuerda Jahnke, Kennedy "parecía incapaz
de articular un pensamiento completo sin decir '¿sabes?'. Los expertos también
criticaron la voz de 'muñeca' de Kennedy y su tendencia a divagar", dice
Jahnke.
Por
supuesto, la mayoría de nosotros (por suerte) nunca seremos el centro de tanta
atención pública como los candidatos que compiten por un cargo público, pero un
estilo de hablar no muy pulido puede arruinar las perspectivas laborales de
cualquiera, dice la consultora, y se convierte en un punto más difícil a medida
que subes de posición. "Al ascender en la escalera laboral, se espera que
cada aspecto del lenguaje de tu persona sea sometido a un escrutinio más
intenso". Gulp.
Entonces,
¿qué puedes hacer para cambiar los patrones del habla que quizá se han
arraigado durante muchos años? "La mayoría de la gente realmente no
necesita una reforma total", dice Jahnke. "Lo único que necesitan es
corregir una o dos cosas".
Ella
sugiere los siguientes cuatro pasos hacia una forma de comunicarse más
profesional:
1.
Busca una retroalimentación honesta. Al igual que tratar de cambiar el
comportamiento, el primer paso es tomar conciencia de ello. En sus sesiones de
entrenamiento, Jahnke por lo general comienza por grabar en video a un cliente
mientras habla y revisa la cinta con él. "La gente se sorprende cuando se
ven y se escuchan a sí mismos", dice. "La mayoría de nosotros no
sabemos qué impresión damos a los demás".
Un
amigo de confianza o compañero de trabajo puede ser capaz de ofrecer
sugerencias, o el departamento de recursos humanos de tu empresa incluso podría
proporcionarte algunas sesiones de entrenamiento profesional; especialmente
para las personas con alto potencial.
2.
Únete a Toastmasters Internacional. Con 13,000 capítulos en 16 países, la
organización mundial de comunicación y liderazgo Toastmasters probablemente
tiene un club cerca de ti. "Es una gran organización, llena de gente que
está tratando seriamente de mejorar sus habilidades de discurso en un ambiente
agradable", dice la CEO de la firma de asesoría. "Y es
gratuito".
3.
Estudia los estilos de habla de las personas exitosas. "Las mujeres tienen
muchos más modelos que nunca antes, así que es fácil encontrar ejecutivas cuyos
estilos de habla las han ayudado a llegar a donde están hoy en día", señala
Jahnke. Se recomienda consultar TED.com, que ofrece miles de conversaciones de
20 minutos de gente interesante.
"Puedes
buscar a Sheryl Sandberg en Facebook, o a Melinda Gates", sugiere la
consultora. "O encuentra vídeos en YouTube de (la presidenta ejecutiva de
Pepsico) Indra Nooyi. Nota cómo llevan el ritmo de su discurso, y cómo utilizan
las pausas. Con un poco de esfuerzo y práctica, estas son cosas que cualquiera
puede aprender".
4.
Analiza cómo tus superiores en la empresa expresan sus ideas. Naturalmente, los
estilos de comunicación varían ligeramente de una cultura empresarial a otra,
así que tiene sentido prestar atención a cómo se expresan tus jefes. "Si
hay alguien que sea particularmente eficaz para expresar sus ideas, puedes emular
la forma en que lo hace", dice Jahnke.
"La
idea no es repetir como un loro la forma de hablar de otro, sino adoptar los
elementos de su estilo que puedas aprender a utilizar de manera cómoda",
añade. "Al final, se trata de expresarte a tí mismo y tus ideas únicas;
pero mediante la mejor versión de ti, presentada de una forma que hará que los
demás te escuchen".
¿Estás
de acuerdo en que la manera en que alguien habla puede beneficiar o perjudicar
su carrera? ¿Qué hábitos del habla consideras que distraen o son poco
profesionales?
