viernes 23 de diciembre de 2011

Un Reino Unido contra el racismo




Al presidente de la FIFA, Joseph Blatter, no parece importarle el racismo en los estadios de fútbol. A Inglaterra sí
Fuente: Deporte Total
 “Son cosas dichas en el calor del momento. El jugador debería pensar que se trata de un juego”, señaló el actual presidente de la FIFA, Joseph Blatter, ante los insultos racistas que profirió Luis Suárez, delantero del Liverpool, sobre Patrice Evra, lateral del Manchester United.

Fue hace un mes que el mandamás del deporte más visto en el mundo utilizó esas ‘sabias’ palabras para disminuir la magnitud del episodio del ya castigado seleccionado uruguayo.

Y, hasta hoy, se aplauden las declaraciones del número uno de la FIFA. Sin lugar a duda, ‘ayudarán’ a paralizar la discriminación, tanto en las canchas como en las tribunas de los estadios del balompié mundial.

Durante las últimas semanas, el racismo ha sido el centro de la atención de la sociedad inglesa y del fútbol europeo en general como resultado del incidente entre el ‘Zorrito’ y ‘Supatrice’ por un clásico de la Premier League, y no menos por el nuevo caso de racismo entre John Terry, capitán de la selección inglesa, contra Anton Ferdinand, futbolista del ascendido Queens Park Rangers.

INTERVENCIÓN
En medio de la pasividad de los organismos de fútbol por sancionar la segregación en los últimos años, el zaguero del Chelsea inglés insultó al también defensa de origen inglés por el color de su piel.

Por este hecho, el Reino Unido se ha puesto los pantalones y ha endurecido sus medidas en contra del racismo en el fútbol, pues ahora el caso del capitán de Inglaterra será visto por la fiscalía general británica.

Terry podría ser sancionado por varios encuentros de la Premier League e inclusive podría perder la banda de la selección de Fabio Capello.

A solo meses de que empiece la trigésima edición de los Juegos Olímpicos, en Londres, Inglaterra está decidida a mostrar tolerancia cero hacia los comportamientos antideportivos en los estadios. Por eso, el caso de Terry ha trascendido los límites de las instituciones futbolísticas.

MEDIDA EJEMPLAR
Una gran medida del país británico ante los abusos racistas en los estadios, porque no hay duda de que los eventos de fútbol atraen grupos radicales con opiniones extremas, a veces fascistas, y que probablemente no representan las sociedades en las que viven.

Sin embargo, cuando ese tipo de gritos se extienden entre el público, la situación cobra un carácter más preocupante.