Al
presidente de la FIFA, Joseph Blatter, no parece importarle el racismo en los
estadios de fútbol. A Inglaterra sí
Fuente: Deporte Total
“Son cosas dichas en el calor del momento. El
jugador debería pensar que se trata de un juego”, señaló el actual presidente
de la FIFA, Joseph Blatter, ante los insultos racistas que profirió Luis
Suárez, delantero del Liverpool, sobre Patrice Evra, lateral del Manchester
United.
Fue
hace un mes que el mandamás del deporte más visto en el mundo utilizó esas
‘sabias’ palabras para disminuir la magnitud del episodio del ya castigado
seleccionado uruguayo.
Y,
hasta hoy, se aplauden las declaraciones del número uno de la FIFA. Sin lugar a
duda, ‘ayudarán’ a paralizar la discriminación, tanto en las canchas como en
las tribunas de los estadios del balompié mundial.
Durante
las últimas semanas, el racismo ha sido el centro de la atención de la sociedad
inglesa y del fútbol europeo en general como resultado del incidente entre el
‘Zorrito’ y ‘Supatrice’ por un clásico de la Premier League, y no menos por el
nuevo caso de racismo entre John Terry, capitán de la selección inglesa, contra
Anton Ferdinand, futbolista del ascendido Queens Park Rangers.
INTERVENCIÓN
En
medio de la pasividad de los organismos de fútbol por sancionar la segregación
en los últimos años, el zaguero del Chelsea inglés insultó al también defensa
de origen inglés por el color de su piel.
Por
este hecho, el Reino Unido se ha puesto los pantalones y ha endurecido sus
medidas en contra del racismo en el fútbol, pues ahora el caso del capitán de
Inglaterra será visto por la fiscalía general británica.
Terry
podría ser sancionado por varios encuentros de la Premier League e inclusive
podría perder la banda de la selección de Fabio Capello.
A
solo meses de que empiece la trigésima edición de los Juegos Olímpicos, en
Londres, Inglaterra está decidida a mostrar tolerancia cero hacia los
comportamientos antideportivos en los estadios. Por eso, el caso de Terry ha
trascendido los límites de las instituciones futbolísticas.
MEDIDA
EJEMPLAR
Una
gran medida del país británico ante los abusos racistas en los estadios, porque
no hay duda de que los eventos de fútbol atraen grupos radicales con opiniones
extremas, a veces fascistas, y que probablemente no representan las sociedades
en las que viven.
Sin
embargo, cuando ese tipo de gritos se extienden entre el público, la situación
cobra un carácter más preocupante.
